El fallo moral: por qué los viejos no cuentan

El fallo moral: por qué los viejos no cuentan

No es agradable admitirlo, ya lo sé. La indiferencia  es más fácil, claro. Tenemos el chupete de la retórica oficial al alcance de la mano. Discurso empapado en agua de ‘prime time’ con azúcar a ver si así cerramos los ojos pronto y caemos en un sueño...