Opiniones

Hagan juego, muchachos

14.04.2017

Marta Fernández - El País, 13 de abril de 2017.

“Dame PIN”. La frase se pronuncia como un salvoconducto. La repiten, a modo de saludo, los que van a apostar a un local de Moncloa muy cerca de Ciudad Universitaria. Es un hormiguero de estudiantes. El chico que ha preguntado por el PIN es un universitario seriecito. Son las siete de la tarde y acaba de salir de clase. Aquí nadie enseña el DNI para entrar, pero sí para poder meter dinero en las máquinas que registran las apuestas.

¿Quieres recibir todas nuestras publicaciones para estar siempre al día?
Sí, por favor
Es hora de pagar tu deuda de sueño

Es hora de pagar tu deuda de sueño

Los niveles de adenosina se pueden corregir con rapidez tras un par de noches de buen sueño. Esto dio lugar a un consenso científico: la deuda de sueño se podía saldar con un par de siestas de calidad, así lo reflejan frases casuales como “Debo poner al corriente mis...