Opiniones

Hagan juego, muchachos

14.04.2017

Marta Fernández - El País, 13 de abril de 2017.

“Dame PIN”. La frase se pronuncia como un salvoconducto. La repiten, a modo de saludo, los que van a apostar a un local de Moncloa muy cerca de Ciudad Universitaria. Es un hormiguero de estudiantes. El chico que ha preguntado por el PIN es un universitario seriecito. Son las siete de la tarde y acaba de salir de clase. Aquí nadie enseña el DNI para entrar, pero sí para poder meter dinero en las máquinas que registran las apuestas.

Ojo a la trampa de la conciliación

Ojo a la trampa de la conciliación

Las familias con niños perdieron de la noche a la mañana dos de sus principales recursos de conciliación, las escuelas y los abuelos. Y las que tienen mayores o dependientes a cargo quedaron sin apoyos fundamentales como los centros de día o la ayuda a domicilio, o...