Las cifras infantiles son más estables y a menudo son consecuencia de cardiopatías congénitas o infecciones.
Dueños de una casa, pero huéspedes en la de su hija a los 83 y 86 años: «No volvemos a alquilar en la vida»
"La parte arrendadora podrá recuperar la vivienda pasado un año desde la firma del presente contrato, o al finalizar cualquiera de las prórrogas, si necesita la vivienda para sí mismo o para un familiar de primer grado de consanguinidad".