Muchas enfermedades infantiles, además de por inhalación a través del aire, se contagian por contacto.
Tim Spector, especialista en microbiota intestinal: «Los bebedores de café tienen un microbioma intestinal más diverso que los no bebedores de café»
Spector destacó que una taza de café filtrado aporta 1,5 gramos de fibra soluble, lo que ayuda a nutrir a los microbios intestinales. Este aporte equivale a comer una mandarina y resulta fundamental para mantener el equilibrio digestivo.
