La niñez se abrevia, la adolescencia se alarga, y en el hogar conviven personas de diferentes edades y responsabilidades pero sin intereses ni hábitos comunes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) se adapta a las nuevas realidades sociales y extiende un periodo de la juventud que tradicionalmente llegaba a los 19 años, hasta los 25. Especialistas gallegos analizan las causas de esta situación y advierten de las consecuencias que puede tener tanto para los hijos como para sus padres.
«Cada vez es más común que malestares menores se vivencien como reveses imposibles de soportar»
De acuerdo con el Observatorio de Tendencias de Cofares, los cuadros más habituales en los historiales clínicos de la población española muestran que, por cada 1.000 habitantes, se registran 106,5 casos de ansiedad, 81,6 casos de enfermedades del sueño y 47,8 casos de...
