El padre de Sonia abrió la puerta de la habitación del hospital y anunció, radiante, a su esposa: “¡Hemos tenido una niña! Y es rubita”. Estaban haciendo pruebas al bebé y ella aún tendría que esperar “horas” para tenerla en brazos. No se conocía todavía la importancia de estimular la lactancia de forma temprana ni de que el recién nacido sienta el abrigo de estar piel con piel.
Pilar Cebrián, psicóloga: “Pedir perdón a un adolescente no resta autoridad, suma humanidad”
A los padres y madres se les olvidan dos cosas cuando sus hijos llegan a la adolescencia. La primera es que ellos también fueron adolescentes. “El cerebro ha borrado el tipo de adolescentes que éramos y eso nos impide empatizar con los momentos vitales que ellos están...
