“¡Estoy de vacaciones!”. Ésta es una de las frases más pronunciadas por los pequeños cuando sus padres les dicen que ya es hora de irse a la cama. Con esta queja, los niños reclaman más diversión y menos dormir. No quieren acostarse, desearían estar despiertos las 24 horas del día. Muchos padres se preguntan por qué duermen menos sus hijos en verano y se desesperan porque no consiguen que concilien el sueño. Meterles en la cama en vacaciones se convierte en una batalla campal en algunas familias.
Absentismo laboral: una factura invisible
Según la estadística de la Seguridad Social de 2025, la prevalencia de procesos de incapacidad temporal se sitúa en 55,1 casos por cada 1.000 trabajadores protegidos.
