Opiniones

Divorcio sí, divorcio no

18.05.2013

Virginia Álvarez Buylla - La Nueva España, 16 de mayo 2013.

Cuando una piensa en aquellas épocas de la historia en las que el matrimonio era para siempre, pasara lo que pasara, cuesta creerlo. Si el amor moría, no importaba: el dedo acusador señalaba para siempre, y a tragar. Si el marido era violento, dictador y tirano, no importaba: el dedo acusador señalaba para siempre, y ni siquiera se investigaba la situación. Si la mujer era una acosadora psicológica, no importaba: el dedo acusador señalaba para siempre. Con lo cual se llegaba a verdaderas tragedias familiares y mucho sufrimiento.

Ojo a la trampa de la conciliación

Ojo a la trampa de la conciliación

Las familias con niños perdieron de la noche a la mañana dos de sus principales recursos de conciliación, las escuelas y los abuelos. Y las que tienen mayores o dependientes a cargo quedaron sin apoyos fundamentales como los centros de día o la ayuda a domicilio, o...