Leyendo el polémico libro de Jared Diamond ‘The world until yesterday. What can we learn from traditional societies?’ (El mundo hasta ayer: ¿Qué podemos aprender de las sociedades tradicionales), me ha llamado la atención una de sus ideas. Diamond – que trabaja como profesor de Geografía en la Universidad de California – sostiene que la soledad era una experiencia desconocida para el hombre primitivo y que, por lo tanto, se trata de una característica propia de la cultura moderna. Probablemente tenga razón. Si comparamos el patrón demográfico de Europa, las familias del pasado eran mucho más numerosas.
Ser Felices por fascículos
Hay estudios que indican que durante la infancia lo más relevante es el afecto de la familia, mientras que durante la adolescencia lo son las relaciones con amigos, el éxito académico o deportivo o el desarrollo de la propia identidad. En esta línea, durante la...